Si alguna vez has cortado un cable de red, habrás visto que los hilos de un cable de red están agrupados en cuatro parejas. Y quizá te hayas encontrado con un cable que solo llevaba cuatro hilos conectados y, aun así, daba Internet. Entonces llega la pregunta: ¿los demás están ahí de adorno?
No. La respuesta depende de la velocidad a la que funciona la conexión. En una red de 100 Mbps se utilizan dos pares para los datos, mientras que una conexión Gigabit emplea los cuatro. Y, por si parecía poco trabajo para un cable, PoE permite alimentar una cámara o un punto de acceso a través de él.
Vamos a abrir el cable, al menos sobre el papel, para entender qué hace cada pareja y por qué conviene no dar por buenos esos empalmes que funcionan hasta que dejan de hacerlo.
Hilos de un cable de red: los esquemas T568A y T568B
Dentro de un cable de red habitual hay ocho hilos agrupados en cuatro pares. Los dos hilos de cada pareja van trenzados para reducir interferencias y ayudar a que la señal llegue en buenas condiciones. Los colores permiten identificar cada par al colocar los hilos en el conector.
Para ordenar los hilos en el conector RJ45 existen dos esquemas reconocidos: T568A y T568B. Ambos ofrecen el mismo rendimiento en una conexión Ethernet. La diferencia está únicamente en el orden físico de dos de las parejas dentro del conector.
En una terminación T568B, los pares ocupan estos contactos:
- Naranja: contactos 1 y 2, blanco-naranja y naranja.
- Verde: contactos 3 y 6, blanco-verde y verde.
- Azul: contactos 4 y 5, azul y blanco-azul.
- Marrón: contactos 7 y 8, blanco-marrón y marrón.
La diferencia con T568A es sencilla: se intercambian las posiciones del par naranja y del par verde. Los pares azul y marrón permanecen en los mismos contactos.
Pero si ambos esquemas funcionan igual, ¿por qué existen dos? Por motivos históricos. T568A se diseñó teniendo en cuenta la compatibilidad con determinados esquemas de cableado telefónico, mientras que el orden T568B ya estaba muy extendido en instalaciones comerciales. Se conservaron las dos opciones para no obligar a modificar todos los cableados que ya estaban instalados.
Para una red Ethernet doméstica no tienes que complicarte demasiado con esta diferencia. Lo importante es elegir uno de los dos esquemas, respetar las parejas y utilizarlo en los dos extremos del cable. En muchas instalaciones se emplea T568B, pero T568A también funciona correctamente.
Si colocas T568A en un extremo y T568B en el otro, tendrás un cable cruzado. Este tipo de cable se utilizaba antiguamente para conectar directamente dos ordenadores o determinados dispositivos de red. Actualmente suele ser innecesario porque la mayoría de tarjetas y equipos de red detectan automáticamente este tipo de conexión.
Además, no basta con que los hilos mantengan continuidad eléctrica. También hay que conservar cada pareja trenzada en sus contactos correspondientes. Si mezclas hilos de distintas parejas, el cable puede parecer correcto en un comprobador básico y, aun así, provocar interferencias, errores o pérdidas de velocidad.
Por qué a 100 Mbps le bastaban cuatro hilos
En las conexiones Ethernet de 10 y 100 Mbps más habituales sobre cable de par trenzado, los datos viajan por dos pares. En concreto, se usan los contactos 1 y 2, y 3 y 6.
Eso deja los contactos 4 y 5, y 7 y 8 sin utilizar para los datos en ese tipo de conexión. Ahí nace la idea de que medio cable sobra. Pero solo es cierta en ese contexto.
Un cable con únicamente dos pares conectados puede establecer una conexión a 100 Mbps. Si conectas a través de él dos dispositivos Gigabit, no podrá ofrecer una conexión Gigabit normal, que necesita los cuatro pares. Según el equipo y el estado del cable, puede negociar a 100 Mbps o no establecer una conexión fiable.
Es uno de esos fallos puñeteros: todo parece funcionar, pero al copiar archivos al NAS descubres que la red va bastante más lenta de lo esperado. Antes de culpar al router, merece la pena mirar la velocidad negociada por el puerto y revisar el cable.

Qué cambia con Gigabit Ethernet
Una conexión Gigabit sobre el cableado doméstico habitual utiliza los cuatro pares, es decir, los ocho hilos. Ya no hay dos parejas disponibles que puedas considerar sobrantes.
Además, cada par participa en la comunicación en ambos sentidos. No hace falta asignar un par exclusivamente a enviar y otro exclusivamente a recibir, como solemos imaginar al pensar en las conexiones de 100 Mbps.
Por eso, cuando preparas un cable para casa, lo sensato es terminar correctamente los ocho hilos aunque hoy solo vayas a conectar un dispositivo de 100 Mbps. Así evitas limitar la instalación y te ahorras volver a crimpar conectores cuando cambies de cámara, switch o punto de acceso.
Si estás escogiendo cable para una instalación nueva, en qué cable de red elegir para casa explico cuándo basta con Cat 6 y por qué conviene evitar los cables CCA, especialmente si vas a utilizar PoE.
Qué es PoE y para qué sirve
PoE significa Power over Ethernet. Permite llevar datos y alimentación eléctrica hasta un dispositivo mediante un solo cable de red.
Piensa en una cámara IP colocada cerca del techo. Sin PoE necesitarías el cable de red y, además, una toma de corriente o un cable de alimentación que llegase hasta ella. Con PoE, un switch compatible puede enviar ambas cosas por el cable Ethernet.
También se utiliza con puntos de acceso WiFi, teléfonos IP y otros equipos de red compatibles. Es especialmente cómodo cuando el dispositivo debe estar en un sitio donde no tienes un enchufe a mano.
La alimentación sale de un switch PoE o de un inyector PoE colocado entre un switch normal y el dispositivo. En el otro extremo, la cámara o el punto de acceso deben admitir el tipo de alimentación que vas a suministrarle. Tener un conector de red no significa, por sí solo, que un equipo acepte PoE.
Si estás pensando en añadir un switch a la instalación, puedes ver las diferencias entre modelos en mi artículo sobre switch gestionable frente a no gestionable. Que sea gestionable y que tenga PoE son características distintas: hay que comprobarlas por separado.

Cómo pueden viajar datos y electricidad por los mismos hilos
Esta es la parte que parece brujería de rack, pero tiene explicación.
En los sistemas PoE basados en estándares, la alimentación se aplica a los pares de hilos de una forma que permite que el equipo separe la energía de la señal de datos. No es que un archivo vaya por un hilo mientras los voltios esperan su turno. Ambas cosas pueden compartir los mismos pares.
Con PoE de dos pares existen dos formas de suministrar la alimentación, conocidas como alternativa A y alternativa B:
- La alternativa A utiliza los pares de los contactos 1 y 2, y 3 y 6. En una conexión de 100 Mbps, son también los pares que llevan datos.
- La alternativa B utiliza los pares de los contactos 4 y 5, y 7 y 8. En una conexión de 100 Mbps, esos pares no se usan para los datos.
Aquí está el detalle que suele contarse mal: PoE no depende de que haya cuatro hilos libres. La alternativa A ya demuestra que los datos y la alimentación pueden compartir pares. Y en Gigabit, aunque los cuatro pares se utilicen para datos, PoE sigue funcionando.
Los sistemas PoE de mayor potencia pueden utilizar los cuatro pares para suministrar energía. El funcionamiento concreto depende del estándar y de los equipos conectados, no de que tú tengas que decidir qué pareja reserva el cable para cada cosa.
PoE, PoE+ y la potencia que necesita tu equipo
No todos los dispositivos necesitan la misma potencia. Una cámara sencilla puede consumir bastante menos que un punto de acceso con más funciones o una cámara con motores e iluminación.
Por eso encontrarás nombres como PoE, PoE+ y PoE++, asociados a diferentes capacidades de alimentación. A grandes rasgos, los estándares IEEE 802.3af, 802.3at y 802.3bt permiten cubrir necesidades de potencia cada vez mayores. No hace falta memorizar cifras para montar una red doméstica, pero sí comprobar qué estándar pide el dispositivo y qué estándar ofrece el puerto del switch o del inyector.
También conviene revisar el presupuesto de potencia total del switch. Un modelo puede tener varios puertos PoE sin poder entregar a todos ellos la potencia máxima al mismo tiempo. Si vas a conectar varias cámaras y puntos de acceso, suma el consumo previsto antes de comprarlo.
PoE estándar y PoE pasivo: aquí no vale probar suerte
En PoE basado en estándares, la fuente comprueba que al otro lado hay un dispositivo compatible antes de suministrarle la alimentación de funcionamiento. Esa negociación es una diferencia importante frente a algunas soluciones de PoE pasivo.
Un inyector pasivo puede aplicar una tensión determinada sin realizar esa comprobación. Además, no todos los sistemas pasivos utilizan la misma tensión ni el mismo cableado. Que dos productos pongan PoE en la caja no significa necesariamente que puedas mezclarlos.
La regla práctica es sencilla: si un dispositivo pide PoE pasivo, comprueba la tensión, el esquema de alimentación y el inyector que indica su fabricante. No lo conectes a ciegas a un inyector distinto ni des por hecho que equivale a 802.3af o 802.3at.
Si quieres ampliar esta diferencia, esta explicación sobre PoE y PoE pasivo repasa el papel del switch o inyector y del dispositivo alimentado.
Qué revisar antes de conectar una cámara o un punto de acceso
Antes de subirte a una escalera con la cámara en la mano, comprueba cuatro cosas en la mesa.
Primero, mira la ficha del dispositivo: debe indicar si admite PoE y qué tipo necesita. Después, verifica que el switch o el inyector ofrece ese estándar y tiene potencia suficiente. Revisa también que el cable sea de cobre, esté bien terminado y tenga conectados los cuatro pares.
Por último, haz una prueba corta. Conecta el equipo con un cable que sepas que funciona, comprueba que arranca y mira a qué velocidad negocia el puerto. Si todo va bien en la mesa pero falla una vez instalado, ya tendrás un sospechoso claro: el recorrido, una toma o una terminación del cable.
Un comprobador básico puede ayudarte a detectar hilos cortados o colocados en una posición incorrecta. Eso sí, que marque continuidad no garantiza por sí solo que el cable vaya a rendir bien a Gigabit o que la alimentación llegue sin problemas, especialmente en tiradas largas o con equipos que consumen más.
Entonces, ¿sobraban cuatro hilos?
En una conexión de 100 Mbps, dos pares de los hilos de un cable de red no se utilizaban para los datos. En Gigabit, los cuatro pares trabajan. Y con PoE, la alimentación puede circular por pares que también llevan datos.
Así que no, esos cuatro hilos no estaban de vacaciones. Si vas a crimpar o instalar cable de red, conecta bien los ocho, respeta las parejas y utiliza cable de cobre de calidad. Puede que hoy tu cámara funcione a 100 Mbps, pero dejar la instalación lista para Gigabit y PoE te evitará volver a abrir la caja de herramientas dentro de unos meses.


